Estudios anteriores han demostrado que Porphyromonas gingivalis desempeña un papel importante en la enfermedad periodontal. En el presente estudio, los investigadores demostraron cómo esta bacteria podía agravar la progresión de la EPOC. En uno de sus experimentos, infectaron con P. gingivalis a ratones en los que habían inducido EPOC y descubrieron que esto provocaba una peor progresión de la EPOC en comparación con los ratones que sólo tenían EPOC. Otro experimento demostró que cuando se exponía a los ratones a P. gingivalis por vía oral, las bacterias se desplazaban a su tejido pulmonar y lo infectaban. El resultado fue una alteración notable de la microbiota pulmonar. Otras observaciones revelaron que la periodontitis favorecía la expansión de las células inmunitarias en el tejido pulmonar.
En otro experimento, los investigadores pudieron demostrar que P. gingivalis podía activar las células inmunitarias, fomentando así su capacidad de producir citocinas asociadas al empeoramiento de la EPOC.


